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lunes, 23 de noviembre de 2015


                DOS EN UN DEPORTIVO

El otro día Pujol le preguntó a su hijo:

-Hijo mío, ¿te compro un ático en Madrid o un yate en Miami? Haga lo que haga nos van a criticar, ¿Qué hago hijo mío?

Su hijo se pensó la respuesta y esto fue lo que dijo:

-Padre, se que hay cosas que me harían más ilusión, también sé que tus abogados pueden aconsejarte mejor que yo. Pero, si me preguntas a mi, te responderé. Y para que sepas lo que pienso escucha este cuento que he leído en Twitter.

"Un hombre tenía un hijo que siempre le apartaba de lo que él quería. Hasta que un día sucedió lo que te voy a contar:

El padre y su hijo eran del barrio rico de Madrid, y un día le dijo al muchacho:

-Hijo, hoy hay una venta de antiguos coches de la Casa Real, iremos a ver si podemos comprar alguno.

Dicho esto el padre se montó en su deportivo, y como era normal lo condujo, dejando a su hijo en el asiento del copiloto.

Cuando estaban a medio camino se pararon en un semáforo, y escucharon a unas marujas que estaban pasando cerca de ellos, decían lo siguiente:

-Mira ese muchacho, está tan tranquilo hablando por el móvil y deja su anciano padre conducir con esa cara de no haber dormido nada.
Este se pensó lo que había escuchado, y le dijo a su acompañante:

-Padre, ¿crees que tiene razón esas señoras?
-Sí, esta noche no he pegado ojo, y todos los días te llevo yo a los sitios, va siendo hora de que conduzcas tu.

Entonces el muchacho y su padre cambiaron de lugar los asientos conduciendo así hacia su destino, pero unos kilómetros más adelante unos hombres dijeron así:

-Que vergüenza, una famili pudiente y tiene que conducir el hijo, yo no me dejaría ni ver  si fuese ese hombre.

-Hijo, ¿crees que tienen razón esos hombres?
-Si papá, no te lo quería decir pero no parecemos ricos teniendo que conducir yo.

Entonces el padre sacó su móvil y llamo a su chofer, que no tardó ni dos minutos en llegar a su localización.

-Buenos días señores, ¿a dónde les llevo?
-A la venta de la Casa Real, y date prisa que llegamos tarde.

Antes de que acabase de hablar ya estaban en marcha, pero no tardaron ni dos minutos en cruzarse con otras cuantas personas, todas ellas criticaban que fuesen los dos acomodados en la parte de atrás del automóvil. Y ya cansado el padre le dijo al muchacho:

-Hijo, hay gente muy envidiosa, y hagas lo que hagas te criticarán, si siempre estás de acuerdo con ellos nunca podrás hacer lo que tu quieras, tienes que ser libre y no escuchar a aquellos que te critiquen, abre ya los ojos de una vez."

-En cuanto a ti papá, haz lo que quieras, pero ten en cuenta que te van a criticar, así que haz lo que a menos gente perjudique, pero yo insisto en que lo hables con tus abogados para por si acaso.

Pujol reflexionó sobre el consejo de su hijo, y pensó que le serviría, así que lo siguió al pie de la letra.

"Adaptación del cuento de DON JUAN MANUEL: El conde lucanor (dos en un burro)



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